Un acompañamiento cercano, humano y sin juicios
Cada persona tiene su propia historia, sus circunstancias y su propio ritmo.
Por eso, mi forma de trabajar parte de la escucha y del respeto, creando un espacio de confianza donde puedas expresarte con libertad y sentirte cómodo/a siendo tú.
No estoy aquí para decirte qué debes hacer. Estoy para acompañarte a comprender mejor lo que estás viviendo, reconocer tus emociones, descubrir tus propios recursos y encontrar nuevas formas de afrontar aquello que hoy te preocupa.
Cada proceso es diferente y, por eso, adapto el acompañamiento a cada persona y a cada momento.
Trabajo desde cuatro pilares
Escucha
Un espacio donde puedas hablar y sentirte escuchado/a de verdad.
Respeto
Sin juicios, sin etiquetas y respetando siempre tu propio ritmo.
Confidencialidad
Lo que compartas conmigo será tratado con discreción y respeto.
Acompañamiento
Caminar a tu lado para que puedas encontrar tus propias respuestas y avanzar hacia aquello que quieres construir.
Recursos de acompañamiento que utilizo dependiendo de las necesidades de cada persona
Cada persona es diferente y no todos necesitamos lo mismo en cada momento.
Por eso, durante el proceso puedo utilizar diferentes herramientas y ejercicios que nos ayuden a comprender mejor lo que estás viviendo, conectar contigo y encontrar recursos que puedas aplicar también en tu día a día. Algunas de las herramientas que podemos utilizar son:
Autoconocimiento y reflexión
Ejercicios destinados a ayudarte a comprender mejor quién eres, qué necesitas, qué te preocupa y qué quieres para tu vida. A través de preguntas y espacios de reflexión podemos poner palabras a aquello que a veces resulta difícil expresar y descubrir aspectos de ti que quizá estaban pasando desapercibidos.
Gestión emocional
Trabajamos en el reconocimiento y la comprensión de las emociones, aprendiendo a identificar qué estás sintiendo, qué puede estar influyendo en ello y cómo puedes relacionarte con tus emociones de una manera más consciente. El objetivo no es dejar de sentir, sino aprender a escucharte.
Clarificación de objetivos
A veces sabemos que queremos un cambio, pero no tenemos claro cuál debería ser el siguiente paso. Podemos utilizar diferentes ejercicios para ayudarte a definir qué quieres conseguir y qué pequeños pasos puedes empezar a dar para acercarte a ello.
Trabajo con pensamientos
Nuestros pensamientos pueden influir en la forma en la que interpretamos lo que nos sucede y en cómo nos sentimos. Podemos observar determinados pensamientos, cuestionar algunas ideas que quizá nos están limitando y buscar perspectivas más conscientes y realistas.
Diario y escritura reflexiva
Escribir puede convertirse en una herramienta sencilla para parar y escucharte. Podemos utilizar preguntas, ejercicios de escritura o pequeños registros que te permitan expresar lo que estás viviendo y observar tu evolución a lo largo del proceso.
Ejercicios prácticos para el día a día
El acompañamiento no tiene por qué quedarse únicamente en la sesión. Cuando sea adecuado para ti, podemos incorporar pequeños ejercicios entre sesiones, siempre adaptados a tu situación y a tu ritmo — sin llenarte de tareas.
🤍 Una herramienta fundamental: escucharte
Más allá de cualquier ejercicio o técnica, creo que la herramienta más importante es crear un espacio donde puedas sentirte escuchado/a y comprendido/a. Por eso no utilizo las mismas herramientas con todo el mundo: cada proceso empieza desde donde tú estás. Juntos/as iremos eligiendo lo que pueda resultarte más útil en cada momento, respetando siempre tu ritmo, tus circunstancias y aquello que necesitas trabajar.
No tienes que tenerlo todo claro para empezar. A veces, el primer paso es simplemente encontrar un espacio donde poder hablar.
Transforma tu historia, renace tu mejor versión.
No tienes que tenerlo todo claro para dar el primer paso.
A veces, empezar es simplemente permitirte hablar.
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